(nota previa: las imágenes que ilustran el artículo están sacadas de la magnífica galería de os JJOO de stern.de)1- Sobre las consideraciones de fracaso o éxito.
Siempre he pensado que hablar sobre deportistas en términos de fracaso o éxito suele ser bastante superficial. Sobre todo si la reflexión es tan fugaz como la que suelen plantear los medios de comunicación en sus resúmenes-hamburguesa. Tildar una actuación deportiva de “fracaso” o “éxito” me resulta tan pretencioso como salir de una película y decir que es “buena” o “mala” y no comentar nada más.
Muchos son los condicionantes (personales, del sistema organizativo y estructural del deporte español, del azar, de la climatología, de los rivales, etc.) como para considerar algo de forma tan tajante. Por eso, creo que no tiene sentido comparar las 18 medallas ni con Juegos anteriores (puesto que las condiciones eran otras) ni por el hecho en sí de las que son (puesto que en el medallero también deberían incluirse el número de diplomas).
Sí soy en cambio partidario de analizar global y puntualmente determinadas cuestiones que pueden ayudarnos a realizar un juicio más coherente para entonces sí arriesgarnos a emitir opiniones tajantes.

2. Fracaso en la organización del deporte español.
Pues sí. Creo que aquí merecemos ser amarillistas. Merecemos ser tajantes y arriesgarnos a hacer un juicio radical. Creo que en España tenemos una penosa tradición absolutista según la cual muchos de los cargos federativos creen estar designados por alguna entidad divina. Muchos de ellos llevan más de una década y cuando apuntamos a los malos resultados de una disciplina no habría que mirar en primer lugar ni a los deportistas, ni a sus preparadores...sino a quienes dirigen esto.
La labor de un dirigente no es de un año para otro. La labor de un dirigente del deporte es mínimo a 6 años vista. Por eso me parece penosa y cobarde la actitud de JM Odriozola, que ante los decepcionantes resultados del atletismo español se atreve a decir que “muchos atletas no han estado a a la altura en el momento clave” y no es capaz de asumir su responsabilidad como máximo dirigente y dimitir de una vez. Lleva 19 años en el cargo, ¿de verdad que no hay mecanismos para que venga una persona nueva y proponga una nueva forma de planificar el atletismo? Los atletas que se atreven a decirle algo son tildados de díscolos. Me quedo con lo que le dijo Bragado, (38 años) que ha obtenido el mejor resultado del atletismo español (4º
“A Fulgencio Sánchez (ciclismo) no le conoce nadie y ha sacado más medallas en ciclismo que nosotros en atletismo (...). Odriozola debe trabajar en silencio y dejar trabajar”.Un buen resumen de nuestro esperpento organizativo está encarnado en la entrevista que Lissavetsky hizo para El País:
“En China hemos tenido 56 por 70 en Atenas. Hay menos diplomas, pero más conversión de diplomas en medallas. En Atenas, de 70 diplomas, 19 fueron medallas; aquí, 18 de 54. El deporte español ha progresado adecuadamente, pero no se ha producido el gran salto cualitativo. Si no llegan a fallar algunos números uno, estaríamos hablando de un momento histórico. El espíritu de España se ha reflejado en Pekín con iconos como Nadal, un deportista 10, el baloncesto...”.A parte de que esté harto de que los cargos políticos estén constantemente intentando darle las vueltas positivas a los datos (¿“mayor conversión de diplomas en medallas”? ¿qué clase de broma es esa? Hay menos diplomas y menos medallas...y punto.) es curioso como a Lissavetsky se le olvida mencionar en sus “datos” que los deportes emblema de los que habla son deportes profesionalizados y no subvencionados (tenis, baloncesto,...) no dependen de las becas ADO ni de la planificación del Estado.

Lissavetsky nos deja más perlas: “La pareja del doble femenino de tenis la hicimos nosotros con una pequeña planificación y el K-2 también.” y El periodista contesta indignado “ ¡Planificación! ¿El K-2, cuyo entrenador ha venido con una carta de despido en el bolsillo?". Contesta: “No sabía ese caso, pero, si el entrenador ha funcionado, se tomarán las medidas oportunas. Pero en piragüismo ha habido una planificación y tenemos los resultados. Hay deportes poco mediáticos, entre los cuales unos avanzan y otros no, como el yudo, en el que llevamos dos Juegos sin medalla. También hemos bajado en medallas en triatlón, taekwondo...”.
De este párrafo habría que comentarle muchas cosas
- ¿”La pareja del doble femenino de tenis la hicimos nosotros”? ¿en serio? ¿no son los jugadores quienes escogen con quién jugar el dobles y Virginia Ruano y Anabel Medina decidieron comenzar hace más de año y medio por su cuenta... ¿de verdad ha sido “planificación federativa?”. Le concedemos el beneficio de la duda nivel 1.
- Sobre el K-2 en cambio el beneficio de la duda es nivel 0. Dos chavales que son policías, que no tienen beca, que no son por tanto profesionales...¿qué clase de planificación de la administración demuestran? No comment.
- “Hay deportes poco mediáticos...”. Sin duda esta es la mejor PERLA. ¿Qué es poco mediático? Yo os diré qué es mediático. Mediático es la Premier League. Por la que TVE se gasta una pasta de fondos públicos y luego...¿por qué no retransmitimos yudo, hockey hierba o natación? ¿Se imaginan cuántos chavales se verían alentados a practicar deportes que fueran respaldados mediáticamente? Creo que la ecuación es sencilla: mediatiza un deporte, acerca a los anunciantes y patrocinadores, profesionaliza a los deportistas, genera más dinero para construir mejores instalaciones, crea escuelas para entrenadores...y ya veréis como si ganamos un oro en yudo dentro de 4 años sí que será mediático, pero al ganarlo.
En fin, poco más se puede decir a parte de lo que comentamos en círculos locales a veces. ¿Cómo va la gente a dedicarse a la natación en Sevilla

3. La sintomatología de la celebración.
El siguiente nivel de análisis sería uno en el que compararíamos la inversión en deporte de nuestro país en relación con otros. Pero esos datos no los tengo. Por eso voy a basarme en algo simbólico.
Es curioso como determinados países organizaron la llegada de sus deportistas. La delegación británica viajaba en su mayoría en un solo avión, la de australia fue recibida al completo en un hangar donde se habilitó espacios para público y medios, la de Corea del Sur fue paseada por las calles de Seul para ser homenajeada. ¿Y en España? Clase turista. Los deportistas llegaron por dónde cualquier mortal: “hombre como debe ser, como cualquier español medio”. No es que defienda que los deportistas sean tratados como semidioses. Pero solo si queremos generar atención mediática debemos generar un ambiente escénico en el que ellos se sientan reconocidos. Y no solo por ellos, sino por la imagen que proyectamos. ¿A nadie de Marketing de las Federaciones o del Secretariado para el Deporte o del Ministerio correspondiente se le ocurrió hacer “algo”? Parece que no. Español: “clase deportista turista”.

4. Un nuevo sistema para el medallero
Propongo un nuevo sistema de medición para el medallero. La cuestión es que no le veo mucho sentido a que las medallas de oro tengan más valor que las de plata y éstas que las de bronce. Es decir, ¿cómo es que EEUU queda en segundo lugar si obtuvo más medallas que China? La razón del sistema actual es porque priman más las medallas de oro. Bien, el sistema propuesto es el siguiente: medallas de oro: 5 puntos, medallas de plata: 3 puntos, medallas de bronce 2 puntos y diplomas: 1 punto. Creo que con este sistema la medición sería algo más justa. Se siguen primando las medallas de oro, pero no por la cantidad de medallas, sino por la cantidad y el tipo de medallas conseguidas. Con este sistema una delegación que obtenga 5 platas empataría con una que tuviera 3 oros, por ejemplo.

5. Revisar los criterios de consideración para los deportes olímpicos
Creo que unas olimpiadas son un evento maravilloso. De repente vibramos con competiciones que el resto del año son ignoradas: tenis de mesa, waterpolo, hockey hierba...y de alguna manera me sabe a poco que sea cada 4 años. O al menos que no podamos vibrar / disfrutar más con otros deportes con más regularidad. Y en relación con esto, surge la pregunta de ¿cómo decide el COI si un deporte es olímpico?
José Samano, redactor Jefe de Deportes de Elpaís, contesta a la cuestión en una entrevista con los lectores sobre qué criterios determinan si un deporte es olímpico o no:
“Son criterios bastante vagos: que se trate de una práctica más o menos universal, en las audiencias de televisión y el coste de organizar la competición. Esto en teoría; un buen lobby conseguiría lo que se propusiese sin atender a esos criterios. Mire el béisbol: no ha enganchado y Pekín ha sido su despedida.”Quizás entonces haya que hacerse algunas preguntas. ¿La cama elástica tiene sentido como disciplina de la gimnasia deportiva a nivel olímpico? ¿cómo es que el golf no está entre dichos deportes? ¿se pondrán de acuerdo alguna vez el COI y la FIFA para que la competición de fútbol no contenga una norma tan absurda como la de poder llamar a un máximo de 3 jugadores de más de 21 años y el resto menores de 21 años?
En fin, creo que estas y otras cuestiones a lo único a lo que apuntan es a tener que definir mejor dichos criterios y no en base a cuestiones exclusivamente comerciales o mediáticas.

6. TVE: necesita mejorar
Creo que TVE ha dejado bastante que desear. Durante mucho tiempo fui seguidor del programa deportivo que hacía Ernest Rivera en la2. Pero la verdad es que en los JJOO no me han gustado. Ni los videoclips musicales de resumen de la jornada, ni la confusión constante con los horarios, ni el hecho de que nunca avisaran si algo era en directo o en diferido...quizás lo mejor es que se han esforzado en intentar tener a especialistas de cada disciplina comentando las diferentes pruebas.
Ahora bien, tuve la oportunidad de compararlo con Eurosport y en concreto con los resúmenes de su programa Beijing Express. Y cuando ves algo así, un resumen que casi es Videoarte Deportivo...entonces es cuando te das cuenta de la pobre propuesta de TVE.

7. Phelps y Bolt, dos emblemas
Cómo no y aunque seguro que podría haber otros muchos. Creo que hemos podido disfrutar de dos grandísimos deportistas: Michael Phelps y Usain Bolt. Lástima que este último sea tan prepotente en sus celebraciones y lástima que el primero no sea de Alcorcón.

8. Sobornos.
Por último, me pregunto exactamente en qué momento y de qué manera alguien se acerca para sobornar a los árbitros de Baloncesto. Me pregunto cuánto dinero les pagan por obviar los pasos de EEUU. O si realmente va en su sueldo ya incluído como una cláusula anexa. Me pregunto al fin y al cabo cómo es posible que se defiendan unos “valores olímpicos” que se hable tanto de dopaje y por si no fuera poco con respecto a esta ayuda arbitral...los jugadores de EEUU no pasen control antidopaje. Es curioso.


9. Mamá, yo quiero ser olímpico
Y sin duda, lo que resume mi sentimiento con respecto a lo JJOO, en este artículo de Paul Shirley: El jugador 412 de EEUU.
