
Me ha gustado mucho el post reciente de felipe.g.gil sobre Severiano Ballesteros, porque establece una aproximación crítica hacia la concepción que se puede tener sobre la cultura y, especialmente, sobre deporte y salud. Es evidente que en nuestro país arrastramos, desde el inicio de la democracia, unos determinados esquemas sobre los que se desenvuelve la sociedad en la que vivimos y que se dan como válidos con independencia de que estén o no obsoletos. Unos de ellos y que daría para unos cuantos post se referiría al papel que desarrollan o que deberían de desarrollar las federaciones deportivas en España, su necesidad de mantenimiento o no y el papel recaudador y monopolístico que ejercen en el ámbito del deporte aficionado. En este contexto, resultan muy esclarecedoras las palabras de Seve Ballesteros antes y después de su grave enfermedad y su postura tozuda de defender un acceso libre y popular al deporte del golf, su crítica feroz al papel de la federación y su impenitente opinión ante los medios de comunicación y los responsables políticos de nuestro país, sobre la necesidad de interconectar decididamente la relación deporte-salud. Recientemente, he tenido la oportunidad de jugar 18 hoyos con varios jugadores/as de Suecia que visitaban el campo en el que habitualmente juego. No salían de su asombro al conocer los costes de jugar que les habían pedido en los campos comerciales de la isla en la que vivo. Pero el asombro fue mayor aún para mi, cuando me dijeron que el gobierno sueco había aprobado una regulación de sus campos de golf (son todos públicos menos uno) por la cual, cualquier ciudadano sueco podrá jugar todas las veces que quiera y durante los meses que quiera (incluso existe una modalidad de juego en la nieve) por un importe de 35 € al mes. Al interesarme por las razones de esta medida, me contestaron sencillamente lo siguiente: “nuestro gobierno sabe que el acceso fácil al deporte le sale más rentable que tener a la población haciendo cola en los hospitales”...
Estimado señor Driver, gracias por tan interesante aportación.
ResponderEliminarPor un lado me encanta el hecho de usar el blog como un lugar donde volcar experiencias personales que se traducen en reflexiones genéricas sobre el mundo del deporte. Creo que esto es lo que puede convertir este blog en un lugar distinto a lo que solemos conocer, sobre todo teniendo en cuenta que como ya sabemos, los medios se dedican bastante al mainstream.
Por otro lado, ¿por qué el Estado no hace eso pero con todos los deportes? ¿por qué no hay más piscinas públicas? ¿por qué si en la red se están desarrollando una industria semiprofesional en diferentes ámbitos relacionados con la cultura no se hace lo mismo con el deporte y se fomenta no sólo el deporte de élite? ¿por qué en Sevilla sólo hay 2 piscinas públicas que siempre están masificadas? ¿por qué la mayoría de las pistas de tenis públicas de sevilla cierran los domingos?
Son muchas preguntas y un mismo tema: políticas culturales públicas asociadas al deporte que brillan por su ausencia...
Es realmente interesante la reflexión entre deporte y salud. Me recuerda la que se suele hacer sobre tabaco y salud. Los políticos, por un lado, intentan reducir el número de fumadores porque eso provocaría menos cáncer y menos saturación en los hospitales. Pero al mismo tiempo se lucran con la compra de cada paquete de una forma tremenda. Y cada día más.
ResponderEliminarEn ambos casos, si verdaderamente se apostara por la salud, se popularizaría el deporte y se crearían verdaderas medidas antitabaco, no como las que tenemos ahora.