El eclipse de la teta
No estoy segura de la definición de intrusismo, pero sea como sea no quiero pecar de eso. Se podría decir que nunca he practicado deporte (con asiduidad, se entiende). Fracasé en el equipo de futbito mixto de mi colegio, también en el de voleibol (aunque ése me lo tomé más en serio) y mi relación con el movimiento físico deportivo es más como voayeur que como otra cosa.
Siempre he reemplazado la actividad física atlética por la danza y la expresión corporal, el flamenco, etc. Pero aún así hoy se podría decir que voy a hablar de deporte.
Hace más de un mes, aunque yo haya sabido de la noticia hace poco vía pornomaquia, el mundo del deporte se hizo eco de una cruzada qué a saber en lo que ha quedado: Salvemos los pechos de Simona.
Simona Halep, tenista rumana de 17 años, ganadora del Roland Garros junior de 2008, anunciaba en mayo de este año que "reducirá el tamaño de sus senos para jugar mejor". Tan sencillo como eso. Y aquí viene la parte en la que me identifico con Simona, no tengo sus pechos, pero mi talla de sujetador es una 90 D (sí, de espalda pequeñita y teta extensa). Sé lo molesto que es no poseer una agilidad total por tener una delantera bastante generosa, los pechos duelen, se inflaman y en definitiva casi podríamos decir que no son más que grasa.
Pero la noticia no se quedó ahí, como una mera información, no: grupos en facebook del tipo "Evitemos que Simona Halep cometa un crimen contra la humanidad"... Sé que lo más inteligente es hacer oídos sordos a todo esto, y quizás no tenga tanta importancia, pero cuando leí los posts relacionados con este caso, y sobre todo éste, me sonó a película españolada, a Esteso y Pajares, a macho simple que se empalma ya no con ver una teta, si no con escuchar la palabra "pecho". Me molesta que el autor del blog Los Guisantes de Mende diga que éstas son las mejores jugadas de la tenista. Se pueden encontrar otros vídeos donde hace su trabajo: jugar al tenis.
Qué pena que no nos dé el mismo morbo que Nadal se rasque el culo, eso queda como una anécdota graciosa.
25/8/09
El eclipse de la teta
El pasado 30 de Julio La redacción de Crítica Deportiva, recibió un email de Cristina Domínguez (amiga, actriz, colaboradora, artista del playback y de la nostalgia.tv) pidiéndonos publicar un "post invitado". Esto puede inaugurar una sección de guest stars. Os dejamos con el post:
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Cristi,te quiero.
ResponderEliminarRespeto lo que esta jugadora decida hacer con sus glándulas mamarias, faltaría más. Con más razón si es por los problemas físicos que le acarrean. Y es deleznable que ese bloguero "venda" ese video como las mejores jugadas de esta joven tenista. Hasta aquí mi comentario, el que tiene que ver con el tenis.
ResponderEliminarPero a riesgo de que la autora de la entrada o mi hermana me llamen Esteso, Pajares, macho simple o cualquier otro apelativo cariñoso de este jaez, no puedo evitar, como tetómano reconocido que soy, lamentar su decisión. Para entendernos: me gusta más Serena que Venus Williams. Y aquí obviamente ya no hablo de tenis.
Un saludo... ¡y viva la diferencia!
Hola Sátrapa, soy Cristina, la autora de la entrada.
ResponderEliminarCreo que no me he tenido que expresar bien. La idea de escribir este artículo fue mi indignación al ver que un problema natural y serio o no se reducía a la guasa, consecuencia de un comportamiento simplista propio de algunos hombres.
Me encanta que seas un tetómano, de hecho, a mí también me encantan los buenos pechos.
Pero, bueno, creo que en el fondo sí que me has entendido, jeje.
Gracias y viva la diferencia siempre!
Hola Cristina. Te explicaste "ferpectamente", que diría el clásico. Según mi parecer, mostraste tu indignación por la utilización despiadada de un simple problema físico. Vamos, eso entendí y lo comparto completamente.
ResponderEliminarMi post iba más bien en la línea de romper con lo políticamente correcto que significa el mirar a una persona a-críticamente, esto es, sin verla en su conjunto. Por eso, si hablamos sólo de deporte habrá que concluir que esta promesa del tenis rumano tiene toda la razón del mundo para hacer lo que le parezca para mejorar su juego. De ahí que deplore que el melón bloguero diga que "aquello" eran sus mejores jugadas.
Ahora bien, a la simple visión del conjunto entero, y, otra vez, ahora no hablo sólo de tenis, un "hombre simple" como yo lamenta que la NASA esté ocupada en llegar a Marte y no se preocupe de inventar unos refuerzos adecuados para el sujetador que permitan a Simona seguir con su figura actual.
Un saludo